28 enero 2009.- El doctor Enrique Martínez tronó para “destapar” los oídos a los sectores pudientes de esta ciudad de La Romana (por qué no del país) para que observen hacia donde va nuestra juventud, si no reciben el apoyo necesario para su capacitación.
Al decir verdad nuestra juventud va por mal camino. Los casos delincuenciales son cada vez más espeluznantes, las adolescentes pasan de niña a mujer, en un abrir y cerrar los ojos; los niños van armados a las escuelas y las drogas ¡Todo el mundo la conoce!!!
Ante esta realidad, el doctor Enrique Martínez tomó la decisión de ampliar su radio de acción para hacer más efectivo su idea para detener la indisciplina, la falta de amor al prójimo, la falta de solidaridad y el irrespeto, que exhiben mucho de nuestros jóvenes.
Enrique Martínez conoce el daño que hace una naranja podrida entre las buenas.
Para ello habilitó su Alianza Juvenil para el desarrollo del Deporte y la Cultura, donde albergará cientos de jóvenes para que se capaciten en informática, bellas artes, y amas de llave, entre otros cursos.
Sabes también que echarse al hombro la responsabilidad del desarrollo y orientación de jóvenes no es tarea fácil, para ello invitó a los sectores que tienen ideas similares a apadrinar a esos jóvenes interesados en aprender un oficio.
En su discurso central de la Alianza Juvenil para el desarrollo del Deporte y la Cultura logró transmitir que atento a mensajes radiales y televisivos, para que se alejen de las drogas y la delincuencia no surten efectos.
“Tenemos que contribuir con esa juventud que no tiene oportunidades, e insistía, tenemos que darles oportunidades”.
Lo que arrancó, en conclusión, el apoyo de los presentes fue cuando dijo: “pensemos más en lo que necesitan…lo que a nosotros nos sobra”.
Al decir verdad nuestra juventud va por mal camino. Los casos delincuenciales son cada vez más espeluznantes, las adolescentes pasan de niña a mujer, en un abrir y cerrar los ojos; los niños van armados a las escuelas y las drogas ¡Todo el mundo la conoce!!!
Ante esta realidad, el doctor Enrique Martínez tomó la decisión de ampliar su radio de acción para hacer más efectivo su idea para detener la indisciplina, la falta de amor al prójimo, la falta de solidaridad y el irrespeto, que exhiben mucho de nuestros jóvenes.
Enrique Martínez conoce el daño que hace una naranja podrida entre las buenas.
Para ello habilitó su Alianza Juvenil para el desarrollo del Deporte y la Cultura, donde albergará cientos de jóvenes para que se capaciten en informática, bellas artes, y amas de llave, entre otros cursos.
Sabes también que echarse al hombro la responsabilidad del desarrollo y orientación de jóvenes no es tarea fácil, para ello invitó a los sectores que tienen ideas similares a apadrinar a esos jóvenes interesados en aprender un oficio.
En su discurso central de la Alianza Juvenil para el desarrollo del Deporte y la Cultura logró transmitir que atento a mensajes radiales y televisivos, para que se alejen de las drogas y la delincuencia no surten efectos.
“Tenemos que contribuir con esa juventud que no tiene oportunidades, e insistía, tenemos que darles oportunidades”.
Lo que arrancó, en conclusión, el apoyo de los presentes fue cuando dijo: “pensemos más en lo que necesitan…lo que a nosotros nos sobra”.