jueves, 2 de octubre de 2008

Algo huele mal






2 octubre, 2008.- Ha sido un grito a voces las quejas por parte de un amplio sector de la sociedad que reclama justicia por los hechos cometidos por vándalos que han mantenido a la población en constante zozobra.
La Policía Nacional, pese a las limitaciones que tiene, incluso reconocido por los distintos jefes, mantiene un constante trabajo de vigilancia y persecución en contra de la delincuencia.
Los agentes de la policía realizan ingentes esfuerzos por la captura de delincuentes para mantener tranquila a una sociedad que así lo exige.
“pero los esfuerzos son echados a la basura”.
Los agentes dan seguimiento a los casos, capturan al delincuente, tomas las pruebas (muchos con armas de fuego) los envían a la justicia, “y en dos horas estan de nuevo en las calles”.
Los agentes se sienten impotentes. Todavía hoy la justicia alega que los “expedientes van vacíos”.
Es increíble !!.
La policía, sin pensarlo dos veces definió la acción de “excarcelaciones alegres”.
Estas fricciones que se vienen dando entre la Justicia de La Romana y la Policía vienen provocando un olor a falta de compactibilidad en los trabajos de uno y otro.
Algo huele mal, como dicen los dominicanos cuando “algo no está muy claro que digamos”.
Y es lo que está ocurriendo entre la justicia y los auxiliares, que son los agentes de la policía.